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El videobook y el self-tape que sí se ven enteros
Quien decide tiene mucho material que ver y poco tiempo. Estas son las reglas que hacen que el tuyo llegue al final.
Un director de casting no ve tu material con cariño. Lo ve con prisa, en una pila de decenas, buscando un motivo para pasar al siguiente. Tu trabajo es no darle ese motivo en los primeros segundos. Vale para el videobook y vale para el self-tape.
El videobook
Es tu carta de presentación en movimiento. No es un resumen de tu vida, es una muestra de cómo trabajas. Lo que de verdad cuenta:
- Los diez primeros segundos lo son todo. Si tu mejor momento está en el minuto dos, no existe. Abre por lo más fuerte.
- Variedad antes que duración. Cuatro registros distintos en noventa segundos dicen más que una escena larga de un solo tono.
- Que se te vea a ti. Nada de planos donde compartes cuadro con otros tres y no se sabe quién eres. Si no se distingue tu trabajo, no sirve.
- Actualízalo. Un videobook que no corresponde a tu edad o a tu trabajo reciente resta credibilidad.
El self-tape, paso a paso
La prueba grabada en casa es el estándar. La técnica no tiene que ser de cine, pero sí limpia. Lo mínimo que se da por hecho:
Encuadre y fondo
Plano medio o medio corto, cámara a la altura de los ojos, horizontal salvo que pidan otra cosa. Fondo neutro y liso, sin la cocina detrás. Tú eres lo único que importa en el cuadro.
Luz y sonido
Luz frontal y suave, de cara, sin ventanas a tu espalda que te dejen en sombra. Y el sonido manda: un audio con eco o ruido de fondo descarta una toma por buena que sea la interpretación. Graba en una habitación silenciosa y, si puedes, con un micro de solapa.
El lector y el slate
Necesitas a alguien que te dé la réplica fuera de cuadro, en voz baja y neutra, sin robarte el plano. Y salvo que pidan lo contrario, empieza con un breve slate: tu nombre y, si lo solicitan, perfil y altura. Mirando a cámara solo en el slate, nunca durante la escena, salvo que la indicación lo pida.
El archivo
Nómbralo como te lo piden (suele ser Nombre Apellido - Personaje), exporta en un formato estándar y mándalo por donde te indiquen. Un archivo de tres gigas, en un formato raro o con un nombre genérico, es un punto en contra antes de que le den al play.
Lo que descarta una toma
Por orden de frecuencia: audio malo, demasiado largo, mirar a cámara cuando no toca, encuadre torcido o a contraluz, y no seguir las instrucciones del proceso. Casi nada de esto tiene que ver con tu talento, y todo se arregla antes de grabar.
Equipo mínimo de verdad
No necesitas una cámara cara. Un móvil reciente sobre un trípode, luz natural o un aro de luz, un micro de solapa de pocos euros y una pared lisa. Con eso grabas un self-tape que compite. El resto es repetir tomas hasta que la interpretación mande.
Cuando el material está grabado, queda alojarlo donde cargue rápido y se vea bien al compartirlo. Eso es parte dela presencia digital del actor. Si quieres una web propia que enseñe tu videobook como toca, enKiwop la montamos.